17 enero 2007

Vaya par de... compañeras

Vuelvo a este, el blog de los que lo leen, tras un cierto tiempo de relajación por mi parte, las navidades y ahora los exámenes (que uno ya está en la universidad) me han hecho estar entretenido en otros asuntos mucho menos agradables como escribir mi diario.
Por eso, y porque creo que se merecen que me porte mejor con ustedes de lo que lo he hecho hasta ahora, les contaré más secretitos sobre mi vida privada, o, mejor dicho, sobre cómo sobrevivo en "una casa de locos"... Vayan para ilustrarlo dos historias referidas a cada una de mis "compis" de piso (os echo de menos, ex-compis!!!)

"Una de David Lynch"
Acaban las navidades y retorno a mi casa de la capital. Es lunes por la tarde y cómo no, una de mis compañeras está en casa. Bueno, no pasa nada, año nuevo, conflictos nuevos, preo con diplomacia de siempre...
El caso es que también estaba mi otra compañera, pero como no llevamos turnos de vida semejantes, cuando yo llegué ella estaba durmiendo y ella se marchó cuando yo estaba durmiendo. (son cuatro horas de viaje, una maleta llena de cosas -gracias por el jamón, mamá de Laura-, pocas ganas de ponernos a estudiar y muchos días de fiesta, qué quieren)
Oigo la puerta que se cierra, pero estaba en otro mundo (probablemente el mío) y no me enteré de más.
El martes me despierto y oigo ruidos en la habitación de al lado, pero salgo por unas tres o cuatro veces al salón sin encontrar a nadie. A las nueve de la noche se vuelve a oir la puerta que se cierra. ¿Me empiezo a mosquear?
El miércoles pasa exactamente lo mismo y ya no sé si son cosas de fantasmas o me estoy volviendo loco (más, si cabe). Llega el jueves y el viernes y no he visto todavía a mi compañera de piso a la que llamaremos... Tea.
Lo que sí he hecho es oir ruidos en el baño, en la cocina, en el salón, puertas que se cierran, que se abren, secadores que suenan, duchas que se abren solas, cubos de basura que se llenan sin aparente motivo y un largo etcétera de misterios sin resolver.
Viene el sábado y se descubre el pastel, aunque no sé muy bien de quién es el cumpleaños. Resulta que mi compañera de piso, Tea, ha estado durante toda la semana en el piso, pero... ESPERANDO QUE YO ME METIERA EN MI HABITACIÓN A ESTUDIAR (o a jugar al ordenador, es o es lo de menos) PARA SALIR ELLA!!!!! ¿No les parece increíble?

"No sé si reír o llorar"
Estoy ayudando a Laura a hacer un trabajo para una de sus asignaturas y para ello vamos de vez en cuando a la Biblioteca Nacional a perderme por esos pasillos y esos ascensores malignos (próximamente en sus pantallas).
Una mañana, preparando el desayuno, me encuentro con mi "compi" Amaia y me pregunta dónde voy.

Amaia:
-¿Dónde vas, (Alfonso XII?)?

Yo:
- A la Biblioteca Nacional.

Amaia:
- ¿Hay muchos libros en esa biblioteca?

¡¡¡SÁLVENME, POR FAVOR!!!

Nos leemos en el siguiente,

Elliot.

Nos leemos en el siguiente,

Elliot.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

I'm my sorry my dear Elliot!nosotras tb nos acordamos de ti..:'(. Pero recuerda, SIEMPRE NOS QUEDARÁ DEPÓSITOS!!piensa que al menos en ese piso te dejan estudiar trankilo, puedes ver (y oir) house, no te llenarán el salón de globos (durante un mes y medio) y no viajarás a Londres cuando tu compy coma patatas!!Muchos Besitos!!

Anónimo dijo...

"¿¿¿¿¿Hay muchos libros en esa biblioteca?????"

¡¡¡Qué buenoooooooooooo!!!

Ay! Es lo más divertido que he oído en mucho tiempo. je je je

Patricia

Laura Marta dijo...

Sí, será divertido cuando no tienes que estar delante de la que lo pregunta con una cara neutra porque, claro, si te pones a llorar, mal, pero si te pones a reír... ME ECHAN DEL PISO SEGURO. No sabes cómo las gasta esta tía cuando se enfada.
De todas formas, sí, estoy de acuerdo contigo, cuando no está ella delante aún me río!!!
Nos leemos,
Elliot.